Herramientas para el éxito
‘’Elaborar un buen diagnóstico del alumnado de nuevo ingreso en la Educación Secundaria Obligatoria es básico para afrontar, desde la enseñanza de la Lengua como proyecto lingüístico de centro, los retos del fracaso académico y el abandono escolar, ya que el dominio de la competencia en comunicación lingüística es un factor clave para que se produzcan los distintos aprendizajes.’’ (Romero y Trigo, 2015, p.1)
Siguiendo el artículo y el texto anterior, se consideran qué para lograr hacer frente aquel fracaso, se necesita partir de un estudio de las habilidades y problemas de los estudiantes para frenar el fracaso estudiantil. Además, las propias administraciones educativas inciden en que "la lectura constituye una actividad clave en la enseñanza por ser uno de los más importantes artefactos de aprendizaje cuyo dominio abre las puertas a nuevos conocimientos [...] Un deficiente aprendizaje lector y una mala comprensión de lo leído abocan a los estudiantes y las estudiantes al fracaso estudiantil y personal" (Instrucciones de 24 de julio de 2013, p. 6.) Para ello, se debe ir en busca de resoluciones a partir de la acción formativa: la formación en centros asegura el aprendizaje compartido a partir de la meditación conjunta.
Una de las medidas indispensables es la deliberación del claustro sobre una formación específica en cuanto a las necesidades que presenta el alumnado mediante especialistas que facilitan la detección de las necesidades formativas, una más grande implicación de la sociedad educativa y una más grande seguridad en las mejoras obtenidas". Dichas medidas son la información del diseño de la acción formativa, la formación de programaciones adecuadas y la intervención junto a su evaluación.
Asimismo, se debe realizar un diagnóstico inicial de la realidad para que el PLC pueda desarrollarse adecuadamente, para ello se realiza una evaluación con los alumnos de primer curso durante su proceso de tránsito. Con diversos pasos a seguir como analizar las necesidades de los alumnos, buscar las soluciones necesarias, y la elección de las medidas idóneas para conseguir un desarrollo de las habilidades comunicativas correcto.
Para conseguirlo se deben priorizar los objetivos desde el diagnóstico de la comunicación escrita en el alumnado que accede a los estudios de Secundaria en primer lugar. La coordinación y orientación de las distintas áreas y la formación del profesorado, para posibilitar la investigación desde la reflexión y desde el aprendizaje compartido.
Además, para la creación de la prueba es primordial una junta de los agentes formadores (equipo directivo, coordinadores del PLC, equipo de lengua, departamento de orientación...). Dicha prueba consiste en la creación de los procesos de construcción textual), la coherencia y la cohesión textual; y por otro, los puntos formales referidos a la ortografía, a la presentación del escrito. Finaliza con la evaluación mediante una rúbrica de los aparatados a tener en cuenta.
Para justificar un PLC, es importante es la composición del escrito y los mecanismos de cohesión: la investigación de las pruebas presentan una falta de fundamentación y el poco trabajo de mecanismos de cohesión. Un aspecto como la ortografía, referente con los instantes de revisión del escrito, arroja unos resultados preocupantes en lo referido a la acentuación; no obstante, las muestras de menor dominio se hallan en la puntuación, con un uso elemental del punto y de la coma, presentando además errores en su uso y con trabajo eventual de otros signos de puntuación.
Necesitamos seguir formándonos en el proceso formativo‐reflexivo al que se somete un centro estudiantil para la mejora y un mayor desarrollo de las competencias comunicativas. Al final, el PLC aunará y sistematizará cada una de esas ocupaciones que se conducen a cabo en el centro para desarrollar la competencia en comunicación lingüística a partir de un criterio académico y social. Para ello los centros escolares deben ser abiertos a las necesidades educativas y adaptar las diferentes áreas y contenidos de las mismas para ello el equipo directivo debe consensuar de forma grupal las medidas que favorezcan al desarrollo de la comunicación lingüística.
La prueba de diagnóstico ayudará a unir las intenciones de EPO y las de ESO para mejorar sus resultados desde un punto de vista académico y social. También es importante que se garantice la atención a la diversidad, por lo que las programaciones deben estar abiertas a cambios y modificaciones según las necesidades.
Como conclusión, las programaciones didácticas deben fomentar en todas las áreas la competencia lingüística teniendo en cuenta las necesidades de los alumnos y de su finalidad mediante actividades interdisciplinares y cooperativas.
Comentarios
Publicar un comentario